Este espacio fue creado por iniciativa de vecinos ciudadanos y Asociaciones de los barrios que pertenecen a la Cuenca del Arroyo Cildañez. El objetivo es poder elaborar un plan que resuelva las problemáticas que se hicieron evidentes en las inundaciones del pasado 2 de Abril del año 2013 en la Ciudad de Buenos Aires. Este espacio está abierto a todos aquellos que deseen participar y se propone trabajar en conjunto con los Organismos competentes en la materia para abordar una solución a largo plazo.

viernes, 7 de marzo de 2014

La función social de la propiedad

Los autores abogan por la reincorporación de una herramienta que podría dar respuestas de fondo al problema habitacional.

Después de casi cuatro años, el Parque Indoamericano vuelve a ser noticia. De nuevo la violencia se cobró una vida, cuando varios centenares de personas ocuparon los terrenos del cementerio de autos lindero a la Villa 20 (Villa Lugano, Comuna 8, Ciudad de Buenos Aires), en tierras actualmente contaminadas que iban a ser destinadas por decisión legislativa a la construcción de viviendas (Ley 1770 de 2005, sistemáticamente incumplida por el gobierno porteño). 
El derecho a la tierra y la vivienda emerge nuevamente invitándonos a reflexionar sobre una serie de problemas que recorren todo el país y se replican en los inquilinos encerrados en un callejón sin salida, en los agricultores y campesinos expulsados de sus tierras por los pools de siembra y en la condena al hacinamiento por la densificación y la falta de infraestructura en los barrios populares. La lista podría continuar, porque las injusticias en la distribución de la tierra nos muestran una situación profunda y compleja que ya lleva más de 500 años en nuestra América. Esta afirmación supone una fuerte toma de posición frente a los que pretenden hacer únicos responsables de los problemas a quienes los padecen y nos lleva a ordenar las cosas desde otra lógica: la tierra es ante todo un bien de uso comunitario y no sólo una mercancía; la pobreza no es algo naturalmente dado y requiere políticas públicas de redistribución; ya que todo problema social implica un derecho vulnerado. En este contexto, Estado y sociedad deben asumir en forma participativa y corresponsable la búsqueda de soluciones.
Durante estos últimos diez años, el Estado Nacional realizó importantes avances con programas sociales federales e inclusivos. Sin embargo, sabemos que esto no alcanza, y surgen nuevas dificultades cuando frente a estas políticas el mercado reacciona aumentando el precio del suelo y los materiales de construcción. La propuesta se reitera: se hace imperioso desarrollar más políticas públicas en las cuales se involucren todos los actores afectados. Donde el Estado pueda regular el mercado del suelo, y tengamos mayor participación popular en el diseño, la gestión y el monitoreo de los programas sociales. 
Una oportunidad histórica se abre en estos próximos meses. La Cámara de Diputados tiene que votar el proyecto del nuevo Código Civil y Comercial. El actual data de 1869 y fue gestado por quienes consolidaron el modelo de estado liberal, agroexportador, concentrador de la tierra. Reincorporar la "función social de la propiedad" en el nuevo código, como ya existía en la Constitución del '49 y fue propuesto por numerosas organizaciones en todas las audiencias públicas, nos dará una herramienta para generar respuestas de fondo. No se niega el derecho de propiedad, pero se lo condiciona al beneficio de la comunidad. La propiedad no puede estar ociosa; si no cumple una función, perjudica a la sociedad. El Estado tendrá así otra herramienta para promover la participación ciudadana e impedir que haya viviendas vacías o terrenos baldíos; podrá promover que haya más viviendas para alquilar y más tierra a la venta con mejores condiciones y garantías para las partes, anticipar el problema y no correr tras la emergencia. 
La violencia del conflicto en el Indoamericano, las aulas container y el ajuste en la Ciudad de Buenos Aires son algunos remanentes del modelo implementado por la dictadura y continuado en los noventa. Enfrentándolo hay una sociedad que necesita decisión política y de la participación de tod@s para consolidar los cambios que estén a la altura de la nueva época.

jueves, 27 de febrero de 2014

Experiencias de Participación Popular en América Latina

Puentes de la Patria Grande

Espacios públicos de tres ciudades (Quito, Montevideo y Buenos Aires) convertidos en aulas de cultura y participación popular.

En Quito, el Parque Chilibulo-Huayrapungo (320 hectáreas); en Montevideo, el Parque Público Punta Yeguas (113 ha); y en Buenos Aires, el Parque Avellaneda (40 ha). Tres parques al sudoeste, en tres ciudades latinoamericanas, tres espacios verdes que aún no aparecen en los mapas a los que acceden los turistas. Sin embargo, hay quienes tejen redes para vincularlos, defenderlos y darles visibilidad, fortaleciendo estos tiempos del renacer de la unidad en Nuestra América. Vecinos ciudadanos, instituciones, trabajadores, gobiernos locales y organizaciones comunitarias sostienen un trabajo de más de dos décadas que a través de la gestión asociada y la planificación participativa, logró recuperarlos integralmente. Planificación multidimensional del espacio público, regional, cultural, educativa, ambiental, histórica. Grandes superficies de patrimonio natural, cultural, tangible e intangible, en sus respectivas ciudades.
Con sus diferentes particularidades, los tres parques son públicos y expresan la dinámica de la participación popular en la cogestión. En estos procesos, eminentemente participativos, los gobiernos locales sólo algunas veces acompañan la gestión. En otras, como en Buenos Aires, la obstaculizan buscando hacer desaparecer lo construido. Los tres parques, además, atraviesan diferentes problemáticas: invasiones irregulares, privatizaciones, edificaciones inconsultas, desvalorización de los espacios de gestión. Desafíos para el Estado y la organización popular que muestran lo público como otra puerta de acceso a la política. En Quito, Montevideo y Buenos Aires, estos parques donde la naturaleza aflora, constituyen espacios educadores, territorios de aprendizajes significativos y transformadores, de preguntas y descubrimientos, de trabajo colaborativo y solidario. Familias, docentes y estudiantes de los cerros quiteños, de las playas montevideanas, de la llanura y las cuencas urbanizadas porteñas cuentan con verdaderas aulas a cielo abierto. Allí florecen la interculturalidad, las ciencias de la vida, el arte, los medios de comunicación, el juego y las capacidades creadoras. En estas aulas, a través del respeto a la diversidad y el reconocimiento de las raíces, los niños, niñas y jóvenes valoran la vida, la construyen, se sienten parte vital de Nuestra Tierra. 
Estas experiencias buscan contribuir a la creación de un mundo en el que cada persona tenga la oportunidad de desarrollar todo su potencial. Un mundo de relaciones económicas solidarias, de comunicación fraterna y en paz. Las similitudes del trabajo en los parques dan cuenta de una matriz común en un territorio hermano. Evidencian raíces y sueños comunes, que se ponen de manifiesto en la cultura popular de nuestra Latinoamérica. La red de parques educadores es abierta, flexible, humanizante, participativa, respetuosa de las propias identidades e historias. Se enriquece de las experiencias compartidas, potencia proyectos y dialoga para aprender de las diferencias. Experiencias que crecen al calor de la comunidad, con sus propias certezas y proyecciones. Otros espacios, que seguramente ya existen, como el Parque Federal en Santa Fe, se irán sumando.
Hoy vemos cómo en Nuestra América se suceden procesos desestabilizadores. Venezuela es, esta semana, una evidencia dolorosa y contundente. Por esto, consideramos urgente multiplicar los puentes que unan, den visibilidad y convoquen a construir redes entre las más diversas experiencias participativas y populares, para fortalecer la Patria Grande, cada vez más unida y libre.  
 
*INEPE (Quito) / PPPY (Montevideo) / PPGA (Bs. As.)

sábado, 22 de febrero de 2014

Primer Plenario de la RICC del 2014


Los invitamos al próximo plenario de la Red a realizarse el Lunes 24 de Febrero del 2014, de 19 a 21, en el Centro de Jubilados El Renacimiento, Barrio Nágera. 

Como agenda preliminar de la reunión tenemos los siguientes temas:
1. Evaluación de las últimas lluvias que volvieron a inundar algunos sectores de las Comunas 8 y 9. Principalmente el Barrio Nágera.

2. Continuidad del Mapa de Riesgo. Sistematización y Edición del material para el Documento. Evaluación de los recursos ACUMAR.

3. Presentación de los avances del GCABA sobre la propuesta de obras. Según compromiso del Ing. Capdevila.

4. Invitación a Legisladores. Evaluación de Partidas Presupuestarias. Comisión de Infraestructura.


Continuamos el Camino, los esperamos.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Una clara explicación de la metodología de trabajo en Redes

Les acercamos una nota publicada en el diario Tiempo Argentino por integrantes de la Red Intercomunal Cuenca Cildañez, que explican qué es esto de trabajar en Redes.

Redes para crear más democracia

La participación popular en las políticas públicas como una herramienta de profundización de las transformaciones sociales.

» Héctor Poggiese y Fabio Oliva  | REDES PPGA (PLANIFICACIÓN PARTICIPATIVA Y GESTIÓN ASOCIADA)

 

Después de 30 años de períodos democráticos sostenidos en nuestra patria, los que hemos transitado alguna etapa de nuestra vida en dictadura sabemos que la violencia hecha sistema de gobierno deja huellas difíciles de borrar. En ocasiones, esas marcas se han naturalizado y ya no las reconocemos, pasaron a ser parte de nuestra vida, convivimos con ellas diariamente. El sociólogo Daniel Feierstein habla en uno de sus libros de prácticas sociales genocidas y traza un relato que prueba la continuidad entre el nazismo y el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional", título que ponía en evidencia, sin ocultamientos, la finalidad del plan cívico-militar.
Las frases "no te metás", "por algo será", "en algo andarán" son indicadores de una sociedad quebrada que cambió relaciones sociales de cooperación, solidaridad, reciprocidad, por otras de subordinación, delación, individualismo. El tejido social se fragmenta, se aísla, se va transformando en un "fleco social", compartimentado, de vías paralelas, que favorece las relaciones corporativas.
La recuperación de la democracia y el ejercicio del voto marcaron un punto de inflexión, pero sabemos que eso solo no alcanza. Los '90 fueron una clara muestra; vimos cómo muchas de esas prácticas volvían a ponerse en evidencia y nos alertaron de la necesidad de cambios más profundos. La fragmentación social, el individualismo, la falta de solidaridad permanecen, resisten el paso del tiempo como un residuo sólido, y reaparecen, enmascaradas de violencia en las más variadas formas: mezcladas en los cacerolazos, entrometidas en las robaderas que inundaron Córdoba durante la huelga policial.
A veces el tejido social se recompone como reacción espontánea, como en las asambleas de 2001-2002, que nacieron en medio de una crisis terminal, explosión obligatoria para quienes eran por ella lacerados, y fueron deshilvanándose y enseguida disolviéndose. Fueron una enorme posibilidad de reconstitución del tejido social, vía movilización, pero no alcanzaron a leerse a sí mismas en el potencial que como redes en ebullición significaban.
Otras veces, el tejido social puede recomponerse de forma natural, sin proponérselo, como un extenso proceso de recuperación y reintegración de la sociedad argentina. Aquí, la variable tiempo es inestimable; dependerá de una etapa histórica impredecible.
Sin embargo, también existe una forma intencionada, propositiva, de recomponer el tejido social en base a constituir políticas públicas como embriones de transformación social, por la vía de una acción asociada entre Estado y sociedad: las "redes socio gubernamentales". Basta para eso que los gobiernos convoquen a la participación popular en sus procesos de elaboración y ejecución de programas, transformando esos procesos en sitios de aprendizaje de la gestión de lo público y de ampliación participativa de la democracia representativa. Una política pública específica puede tener como objeto esa finalidad de aumentar la participación popular, como la ley boliviana de planificación participativa, o la venezolana que crea los consejos comunales decisorios.
En el contexto actual, transitando un camino de ampliación de derechos para los que menos tienen, de respeto por la diversidad y las minorías, con evidentes huellas de democratización como la Ley de Medios, avanzar en un Programa de Participación Popular en Políticas Públicas parece un desafío a la altura de una nueva década de consolidación y profundización de la democracia ganada.

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lunes, 9 de diciembre de 2013

La RICC realizó un Taller para analizar los resultados de los Relevamientos Participativos



El pasado sábado 7 de diciembre la Red Intercomunal Cuenca Cildañez, realizó un encuentro en la UTN para presentar ante organizaciones, vecinos y funcionarios los resultados de los Relevamientos realizados en distintos Encuentros Populares. En los mismos, realizados en la UTN, la Escuela Nº8 del Barrio Cildañez y la Escuela Nuestra Señora de los Remedios, la comunidad pudo aportar su experiencia ante las distintas problemáticas del barrio, distinguirlas en el mapa y proponer soluciones. Estos datos fueron recopilados en un Mapa de Riesgo y presentados el último sábado para empezar a trabajar de manera conjunta en la elaboración de Políticas Públicas para prevenir estos riesgos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Reunión de la RICC con el Director de Infraestructura de GCBA



El pasado viernes 6 de diciembre la Red Intercomunal Cuenca Cildñez se reunió con el Director de Infraestructura del GCBA Ing. Daniel Capdevila, con el fin de plantear las inquietudes por las inundaciones en el barrio, el funcionamiento del entubado del Arroyo Cildañez y la infraestructura existente, y las obras para evitar futuras inundaciones.

 

Nota en Tiempo Argentino: Los chicos no se olvidan de la inundación


La trágica tormenta del último 2 de abril se ensañó con los vecinos del barrio Cildáñez. Muchos perdieron todo. Para que no se repita, los pibes volcaron la dolorosa experiencia en un mural.


Ocho manzanas forman un mundo dentro del mundo. En las orillas de Buenos Aires, Villa Cildáñez debe su nombre a un arroyo hoy entubado. Desde este bautismo, la villa está unida a las aguas. El último 2 de abril, ocho personas murieron en distintos puntos de la ciudad, y el barrio Cildáñez sufrió una inundación sólo comparable a otra de 1985. En la esquina de Homero y Echeandía, un mural evoca, sin estetizarlas, las penurias que produjo el agua. Lo pintaron alumnos y docentes de la Escuela Nº8 del Distrito Escolar 13º. "La inundación generó una conciencia más exacta de todos los dilemas que enfrenta la villa", dice María Teresita Orlando, vicedirectora del colegio de la calle Homero al 2100, a metros de la esquina ilustrada, donde en encuentros abiertos la comunidad local busca construir una red de prevención y respuestas propias ante las tormentas y, sobre todo, ante la indefensión que sufren por las periódicas inundaciones.
"Sucedió que los chicos llegaron con mucha tristeza al día siguiente de la tormenta, muy desanimados. Vinieron a la escuela porque justamente este edificio no se había inundado. Ellos, sus familias, habían perdido todo, y la verdad es que los relatos eran escalofriantes", añade Teresita, e introduce en la charla a los responsables del mural, quienes procuraron procesar el tránsito desde el dolor y la pérdida que padecieron los chicos hasta formas activas de transformación y prevención. "El mural fue el resultado de un trabajo pedagógico que incluyó relatos colectivos e individuales, y su traducción a música e imágenes", cuenta Catalina Escandel, la maestra de Plástica. Junto a Federico Mercado, el profesor de Música, decidieron trabajar lúdicamente con las experiencias de la inundación. "El mejor signo de que fue un trabajo colectivo es que el mural sigue intacto, nadie pintó encima; es la mejor prueba de que todo ese dolor pudo ser convertido en la denuncia de algo que no debió haber pasado nunca." Unos siete docentes guiaron a decenas de estudiantes en un proceso que, no sin simbolismo, culminó el 11 de septiembre, el Día del Maestro, con la inauguración del mural.
La Escuela Nº8 es una radiografía del barrio, multiétnico y multicultural, unido por la carencia y la precariedad pero también por la determinación en hacer valer derechos desatendidos. "Ese día, la casa se inundó hasta acacito nomás", cuenta Liana, que tiene 9 años, está en tercer grado y llegó desde Bolivia hace "harto tiempo". Señala con sus deditos justo donde terminan sus medias rosas, tres centímetros abajo de las rodillas. Ponen en palabras, ella y dos de sus compañeritas, lo que vivieron aquel día, que fue un auténtico divorcio entre el barrio y las aguas. Azul recuerda que ese día dormía con su abuela, "fue ella la que me despertó, pisó el agua y me dijo que la casa se inundaba, y yo me acordé de esa vez que se nos había volado el techo". Cuando hablan, descubren un mundo familiar rico, variado, complejo, donde primos, hermanos, tíos y padrastros hacen lucir reducido el núcleo habitual de padre, madre y prole. A Lourdes, que es más alta y tiene 12, está en sexto y nació en Asunción, no la despertó el tacto sino el olfato: "Yo vivo a tres cuadras de la escuela, y me desperté por el olor a nafta, del auto de mis tíos que ya se había llenado de agua; ellos y mis abuelos, que duermen abajo, trataban de pararla pero seguía entrando." Los relatos de las tres se confunden entre las pinceladas que cubrieron la pared blanqueada con cal, se completan ahí, en el mural.
Fabio Oliva integra la Red Intercomunal Cuenca Cildáñez (RICC), una organización que viene realizando encuentros públicos para conocer los dilemas del barrio, y programa un plan de contingencia y soluciones de base para los barrios que conforman las comunas 8 y 9 de la Ciudad de Buenos Aires, los que están sobre la cuenca del riacho hoy capturado bajo el asfalto de la avenida Juan Bautista de La Salle. Los vecinos más viejos casi no dicen "La Salle"; dicen "el arroyo". Pero esa ausencia entubada afloró a mares con la tormenta, la vieron todos, la sufrieron. "Después de la inundación, todos tomaron conciencia de que por acá corre un arroyo que proviene de Mataderos, pasa por Parque Avellaneda, llega a Soldati y termina en el Riachuelo, y que desparrama residuos de los mataderos: por eso antes lo llamaban Arroyo de la Sangre", explica Oliva.
Mañana se celebrará el tercer y último encuentro popular organizado por la RICC, esta red mixta "socio-gubernamental, técnica, política y comunitaria, conformada por vecinos, instituciones y áreas de gobierno de la Nación y de la Ciudad". Oliva lo define como "una experiencia territorial de planificación participativa", que organiza grupos de trabajo que vienen reuniéndose desde la inundación del 2 de abril, con el foco en dos ejes: la memoria de la cuenca y el relevamiento participativo, que recoge toponimias e historias personales y colectivas. Entre sus logros está el trazado de un Mapa de Riesgo de la Cuenca Cildáñez, que servirá como guía para las obras que se realicen en el barrio. Su desafío, dice Oliva, es "construir consenso para generar herramientas de intervención en políticas públicas", o en palabras tanto más simples, esas que usaron los alumnos de la escuela, "hacer algo, porque si no, nos tapa el agua". «



Los vecinos vuelven a reunirse
El tercer encuentro de la Red Intercomunal Cuenca Cildáñez se hará mañana sábado en la Iglesia Nuestra Señora de los Remedios, a dos cuadras de la Escuela Nº8, en Florentino Ameghino al 1400, de 15 a 18

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